El tratamiento no termina con la corona
Después de la fase quirúrgica y protésica empieza otra etapa igual de importante: el mantenimiento. Es lo que permite que el tratamiento dure en el tiempo.
Qué incluye
- Revisión clínica periódica.
- Higiene profesional adaptada al tipo de prótesis.
- Evaluación de la salud de las encías alrededor del implante.
- Control radiográfico cuando proceda.
Por qué es clave
Los tejidos periimplantarios pueden inflamarse si no se cuidan. La detección temprana de signos de alarma es lo que evita problemas mayores.
Buenos hábitos en casa
La higiene diaria es el complemento imprescindible del seguimiento profesional. Pequeños gestos hechos bien y de forma constante marcan la diferencia.
Información clínica orientativa: el contenido de este artículo tiene fines divulgativos. No sustituye una consulta profesional. Cada caso requiere valoración individual realizada por un especialista.


